Junto a Juan Román Riquelme, las nuevas incorporaciones del Xeneize compartieron sus primeras sensaciones como jugadores del club.
En las últimas horas del mercado de pases, Boca Juniors cerró sus dos primeras incorporaciones para la temporada 2026. Ángel Romero y Santiago Ascacibar son las caras nuevas del plantel que dirige Claudio Úbeda, con la mirada puesta en el Torneo Apertura y la Copa Libertadores.
Ambos futbolistas realizaron este martes por la mañana la revisión médica y, por la tarde, fueron presentados oficialmente en conferencia de prensa junto al presidente Juan Román Riquelme, quien les entregó sus camisetas. El delantero paraguayo utilizará la 29, mientras que el mediocampista llevará la 25.
Durante la presentación, el presidente del club expresó su satisfacción por las llegadas:
“Siempre que tenemos la suerte de presentar a jugadores nuevos que llegan a nuestro club, nos da mucha felicidad. Desearle muchísima suerte a Ángel, que la pase bien como lo hizo su hermano, y a Santi desearle mucha suerte, creo que la familia está contenta y eso es muy importante, que disfrute mucho”.
Luego fue el turno de Santiago Ascacibar, quien explicó su decisión de llegar a Boca y descartó cualquier chance de jugar en el clásico rival:
“A River no quería ir. Fue lo que le planteé a mis agentes, porque quería jugar en Boca”.
Además, el mediocampista se refirió al significado personal que tiene vestir la camiseta azul y oro:
“Estaba en mi sueño desde chiquito poder vestir esta camiseta. Hoy poder cumplirlo me llena de felicidad, para mi familia también. Ahora, a agarrar esta oportunidad linda que te da este club, que es inmenso”.
Ascacibar también hizo foco en el gran objetivo del club para este año:
“Está ese anhelo personal de ir a buscar la Copa Libertadores. Todas las competencias hay que jugarlas como te demuestra esta institución, que es ganando. Para eso tenemos que trabajar en el día a día y eso nos va a poder dar los títulos”.
Ángel Romero continúa el legado de su hermano Óscar

Ángel Romero continúa el legado de su hermano Óscar
Por su parte, Ángel Romero recordó el vínculo familiar con Boca y una historia que se remonta a su adolescencia:
“Óscar ya lo hizo hace poquitos años. Me faltaba a mí disfrutar este momento. Fue en el 2007 cuando vinimos a probarnos a Boca. Pasamos la prueba, pero no pudimos fichar porque mi madre no podía venir a vivir con nosotros en Argentina. Fue una lástima porque tenía muchas ganas”.
El delantero paraguayo también evocó aquel año especial para el club:
“Era el año donde Boca salió campeón de la Libertadores. Fuimos pasapelotas. Queríamos vivir juntos esa experiencia. A mí me toca de grande disfrutarlo”.
“Me ha tocado jugar en varias posiciones, en la selección también. En los últimos años, en Corinthians, estuve jugando como falso 9, como segunda punta, acompañando al 9. Es donde me siento más cómodo”.
“Vengo para ayudar en donde me toque jugar”.
Romero se refirió además a su presente futbolístico y a las posiciones en las que se siente más cómodo dentro del campo de juego:
Finalmente, dejó en claro su predisposición para aportar desde el lugar que le toque: